domingo, 17 de febrero de 2013

Grazie.

Era un sábado esperado. Por la mañana iba a volver a ir a correr después de unos días de pausa deportiva, y por la noche iba a ir a cenar en compañía de los míos. Lo que no me podía imaginar era lo que habían estado preparando a mis espaldas durante toda la semana. Tras una "mentira" de mi hermano, abrí la puerta de casa y me encontré todo apagado. De repente, al encender la luz del salón, ahí estaban. Todo lleno de globos con los colores de la bandera italiana y comida típica de allí; y sobre todo y lo más importante, las personas que se encargan de hacerme feliz día a día, con sus sonrisas y con un sólo motivo: darme una sorpresa y demostrarme que se alegraban por mi. Mi cara fue de asombro. No me lo esperaba, ni tampoco había sospechado nada los días anteriores. La felicidad me invadió al momento. No sabía ni que decir, pero creo que mis ojos y mi sonrisa eran el mejor reflejo de lo que estaba sintiendo por dentro. Si hay algo de lo que me siento afortunada, es de estar rodeada de estas personas. Estos DETALLAZOS son los que hacen que la vida sea algo increíble. Y es que no me cansaré de darles las gracias una y otra vez. Siempre he sido una fiel seguidora de la frase "Me gusta notar pequeños detalles que nadie ve nunca" y en este caso, han superado todas mis expectativas.

Gracias a las tres personas que llevan acompañándome durante casi 22 años sin haberse separado de mi ni un sólo segundo. Gracias a mi pequeña debilidad, por compartir todos los momentos a mi lado. Gracias al que se convirtió en parte de mi familia hace un año, por haber disfrutado de tantos días buenos en su compañía. Gracias a mi crazy, porque ya sumamos casi 10 años desde que nos conocimos y a pesar de todos los baches que nos hemos encontrado, seguimos más unidas que nunca. Y por último, gracias a la persona que en cuestión de meses tomó un papel muy importante en mi día a día, porque la importancia de las amistades no se mide en tiempo sino en lo que son capaces de llegar a hacer por ti.
GRACIAS a todos, y a cada uno de vosotros por hacer del 16 de febrero un día que será imposible de olvidar. Gracias por compartir conmigo esta aventura. Gracias por apoyarme. Y sobre todo, GRACIAS por hacerme tan FELIZ.  Sin duda, si hay algo que echaré mucho de menos cuando me vaya, será a vosotros.
Os quiero, sois ENORMES.

No hay comentarios:

Publicar un comentario