Si, no es fácil. Pero nadie dijo que lo fuera. La frustración y las ganas de dejarlo suelen rondar la mente cuando ocurre esto, aunque sea de forma pasajera. ¿La diferencia entre una persona luchadora y otra que no lo es? Que en el primer caso, eso acaba siendo efectivamente algo pasajero, una idea que acaba desvaneciéndose y en el que las ganas de seguir peleando por el objetivo final que te marcaste es capaz de superar cualquier obstáculo que se vaya presentando en tu camino. Habrá muchas piedras que intenten desviarte de el, que entorpezcan el trazo recto que habías fijado desde el principio; pero, ¿sabes una cosa? Siempre he pensado que si algo merece realmente la pena, va a costar alcanzarlo. Precisamente las batallas más duras, nos otorgan las victorias más dulces y gratificantes. Y cuando llegas a ese punto, te das cuenta que todo el sufrimiento anterior no ha sido en vano.
Así que ahora es tu turno. Se trata de dejar unos días de margen y volver a demostrarte de lo que eres capaz si te lo propones o por el contrario, tirar la toalla. Como consejo te diré que las personas más interesantes que conozco nunca se detienen ante nada. No desistas, y recuerda...¡todo reside en el poder mental, artista! ;)
NO TIME FOR LOSERS.
Harder, better, faster, stronger.