Un pequeño impulso. Una mano que te coja y diga: "Vamos, puedes con ello". Una muestra de apoyo y confianza en ti. Detalles, que hoy en día no suelen darse a menudo. Aunque te consideres una persona mentalmente fuerte, sería absurdo negar que todos necesitamos que tiren de nosotros de vez en cuando.
Cada vez soporto menos el egoísmo. Quizá sea porque mi forma de ser no lo concibe. Porque me resulta imposible notar a alguien que esté bajo de ánimos y hacer como si nada. Un empujón por parte de tu entorno en determinados momentos puede llegar a ser decisivo. Si, soy defensora del ideal de que todo depende de uno mismo y de lo que cada uno esté dispuesto a hacer por superarse. Pero no podemos ni debemos engañarnos. Unas palabras que te inspiren seguridad de alguien que aprecias nunca están de más. Lo difícil es que se den cuenta de cuando las necesitas. Según va pasando el tiempo, te das cuenta de que las personas (en su gran mayoría) solo miran por sus intereses y no puedes esperar nada de ellos, porque cuando dejen de necesitarte no estarán ahí. Es triste, pero la realidad es que tienes que aferrarte a ti mismo. Tu siempre estarás para los demás, pero los demás no estarán para ti. Esto es así. ¿Lo único bueno? Que te haces fuerte. Es duro, porque para una persona que interpone la felicidad de otros a la suya, no es fácil asimilar que el mundo gira en otra dirección. Supongo que forma parte de la vida. Lecciones y más lecciones. A pesar de esto, sigo confiando en el coraje que he ido desarrollando a lo largo de los años. Y que sola o acompañada, no pienso rendirme aunque en ciertas épocas todo se torne en una espiral de negatividad.
The lows are so extreme.
That the good seems fucking cheap and it teases you for weeks in its absence, but you'll FIGHT.

