Siempre he pensado que no hay cosas imposibles sino mentes indispuestas a intentarlo. Si algo he ido aprendiendo con el paso de los años es el hecho de que toda la fuerza que necesitamos está dentro de nuestra cabeza. El uso que cada persona hace de ella es la elección que determina que fracases o que por el contrario, tengas el valor de ir a por ello. Si, nadie está a salvo de perder o fallar pero es que si no pones todo de tu parte ya estás inclinando la balanza en tu contra. No valen excusas ni lamentaciones. Te podrás permitir el lujo de quejarte cuando hayas dado el 200% y no tengas la recompensa que te mereces, mientras tanto hay que seguir luchando hasta el último momento por muy negro que lo veas. No es imposible. Si otros lo han conseguido, ¿tú por qué tienes que ser menos que ellos? Quizás tengas que echar más horas que el resto, quedarte sin dormir hasta que tus ojeras llegan al suelo, desesperarte hasta que crees que no puedes más. Pero se puede, siempre se puede un poco más. Y es precisamente ese punto de inflexión, entre decidir dar el extra que te diferencia del resto o tirar la toalla y coger el camino fácil. Los obstáculos o el "no puedo" sólo se puede vencer con una cosa: el convencimiento de saber que vas a hacer todo lo que esté en tu mano por llegar a la meta sin desistir.
Si algo se seguro, es que las mayores satisfacciones provienen de las cosas que más esfuerzo y sacrificio te han costado. NO ES MOMENTO DE RENDIRSE.
lunes, 21 de enero de 2013
miércoles, 2 de enero de 2013
Nuevo año, nuevas metas.
Acabar el 2012 superándome una vez más tanto física, mental como académicamente ha sido, sin duda, lo mejor del año. Me he demostrado que soy capaz de alcanzar metas que poco antes veía imposibles. Si tuviera que quedarme con algo del año que nos ha dicho adiós sería con esas personas que han entrado a formar parte de mi vida y que a día de hoy son pilares básicos, a esas otras que permanecen constantes con el paso del tiempo y a aquellas relaciones de amistad que se han visto reforzadas en momentos dónde lo necesitaba más que nunca. No ha sido un año fácil, pero si hay algo que he sacado en positivo es que soy mucho más fuerte de lo que pensaba. Si, todo me afecta demasiado pero siempre consigo sacar fuerza de donde sea. Gracias a los que habéis hecho que sonriera cuando sólo me apetecía llorar, por no dejarme que cayera, por hacerme ver que merece la pena seguir siendo como eres aunque te lleves palos de las personas que menos piensas y porque ahora llevo un lema por bandera que me hace conseguir los objetivos que me voy marcando: "Si sabes lo que vales, ve y consigue lo que mereces".
El pasado día 31 de diciembre corrí la San Silvestre Vallecana con 5 amigos más. Lo que un mes antes había empezado como una anécdota entre risas y chupitos de vodka con amigos, acabó haciéndose realidad. No fue una simple carrera. 10 km's de ilusión, de disfrutar de la tarde-noche madrileña toda iluminada de Navidad, de música que iba haciendo el recorrido algo más ameno, de humildad, de coraje, de ver a personas que no nos conocíamos de nada unidas por un mismo objetivo: despedir el año con la mayor de las sonrisas. Si algo me impactó fue el hecho de ir corriendo durante unos minutos al lado de un hombre minusválido con sus dos hijos pequeños y ver como daba el 200% de si mismo para poder ir detrás de ellos, de como otras personas en sillas de ruedas no veían impedimento para lograr aquello que se habían propuesto, de que corredores al pasar a tu lado dijeran "sí se puede, ¡vamos!", de que vayas agotando fuerzas en los últimos km's y que una chica te de ánimos con un "tu también la vas acabar con dos cojones", niños y no tan niños que ponían sus manos para que se la chocaras . Habrá personas que no entiendan esto, pero yo valoro muchísimo la calidad humana de la gente, el hecho de que estén animándote sin conocerte de nada. Sin duda, una recarga de energía para seguir creyendo en la generosidad de las personas. De que gracias a dios, el egoísmo no está instaurado en todo el mundo. Y de despedir un año cargado de decepciones, por todo lo alto. Os lo recomiendo. El problema que llevo arrastrando en mis pies desde hace años no ha sido impedimento para que consiguiera cruzar la meta con una cantidad de emociones imposibles de explicar. Una experiencia increíble que va a conseguir que el 2013 sea mi año. Esta sólo ha sido la primera de las muchas carreras que me quedan por correr en los próximos meses. SI PIENSAS QUE PUEDES, PODRÁS.
El pasado día 31 de diciembre corrí la San Silvestre Vallecana con 5 amigos más. Lo que un mes antes había empezado como una anécdota entre risas y chupitos de vodka con amigos, acabó haciéndose realidad. No fue una simple carrera. 10 km's de ilusión, de disfrutar de la tarde-noche madrileña toda iluminada de Navidad, de música que iba haciendo el recorrido algo más ameno, de humildad, de coraje, de ver a personas que no nos conocíamos de nada unidas por un mismo objetivo: despedir el año con la mayor de las sonrisas. Si algo me impactó fue el hecho de ir corriendo durante unos minutos al lado de un hombre minusválido con sus dos hijos pequeños y ver como daba el 200% de si mismo para poder ir detrás de ellos, de como otras personas en sillas de ruedas no veían impedimento para lograr aquello que se habían propuesto, de que corredores al pasar a tu lado dijeran "sí se puede, ¡vamos!", de que vayas agotando fuerzas en los últimos km's y que una chica te de ánimos con un "tu también la vas acabar con dos cojones", niños y no tan niños que ponían sus manos para que se la chocaras . Habrá personas que no entiendan esto, pero yo valoro muchísimo la calidad humana de la gente, el hecho de que estén animándote sin conocerte de nada. Sin duda, una recarga de energía para seguir creyendo en la generosidad de las personas. De que gracias a dios, el egoísmo no está instaurado en todo el mundo. Y de despedir un año cargado de decepciones, por todo lo alto. Os lo recomiendo. El problema que llevo arrastrando en mis pies desde hace años no ha sido impedimento para que consiguiera cruzar la meta con una cantidad de emociones imposibles de explicar. Una experiencia increíble que va a conseguir que el 2013 sea mi año. Esta sólo ha sido la primera de las muchas carreras que me quedan por correr en los próximos meses. SI PIENSAS QUE PUEDES, PODRÁS.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
