domingo, 12 de mayo de 2013

Musical "El rey León".

Sábado 11 de mayo de 2013. Miras el despertador y sólo son las 9 de la mañana pero ya no puedes dormir. El día que llevas esperando durante dos años ha llegado. Los nervios se han apoderado de ti. La ilusión de una niña pequeña te ha invadido por dentro. Sabes que en unas horas, uno de tus sueños se hará realidad y no eres capaz de asimilarlo.

Te sabes los diálogos de comienzo a fin. Las distintas versiones de la B.S.O. en varios idiomas forman la sintonía de tu vida. Su filosofía es la tuya. No se trata de una película, se trata de los valores que has ido adquiriendo desde que naciste para convertirte en la persona que eres a día de hoy.
La hora se iba acercando. Tras el reencuentro con una gran amiga, compartís una buena cena y una conversación de esas que se necesitan para recargar energía. Y cuando os queréis dar cuenta, estáis a media hora de que el espectáculo de comienzo.

La sonrisa ilumina vuestras caras. Entregáis las entradas y ya estáis dentro.
La magia es la encargada de envolver el teatro. Fotos y más fotos. Os dejáis asombrar por el más mínimo detalle. Subís las escaleras, y divisáis el escenario y el telón. El nudo en el estómago no os deja estar tranquilas. Os sentáis en vuestras butacas y contáis los segundos que faltan para el inicio.


Se apagan las luces y se abre el telón.
La sensación de armonía tiñe la sala con El ciclo de la vida. Sus voces consiguen transmitir cada palabra de las que están entonando. Los personajes empiezan a salir entre el público para saltar al escenario guiados por Rafiki. La música africana pone el punto de majestuosidad. Es imposible tratar de plasmar lo que se puede llegar a sentir en ese momento.



El aplauso unánime de las cientos de personas inundó cada espacio del Lope de Vega con una efusividad de gente que está disfrutando de algo único e irrepetible.




Esto sólo era el principio de las 3 horas de profesionalidad y pasión que nos quedaban por saborear. 3 horas en las que tratas de pestañear en los 15 minutos de descanso entre la 1ª y 2ª parte para no perderte absolutamente nada.
Y es que se nota cuando las cosas se hacen desde el corazón y sintiendo cada paso, palabra, frase, movimiento, canción o representación que se está haciendo. Lo disfrutan ellos y nos lo hacen llegar al resto. Mirar a la derecha y ver a tu amiga, con la misma sonrisa de no poder ser más feliz en ese instante.



Conseguir evadirte de los problemas, preocupaciones y estrés durante 180 minutos. El mejor antídoto contra el mal humor y la tristeza.



                                                       
Los valores de lucha, humildad, cariño, coraje y fortaleza priman dentro de ti. 


La última canción llega a su fin y la ovación resuena de una forma brutal y bestial. 
El musical ha conseguido superar con creces las grandes expectativas que ya llevabas. Una experiencia y un sueño hecho realidad que se que no se nos olvidará nunca.



"Mirar en tu interior. Eres más de lo que eres ahora. Debes ocupar tu lugar en el ciclo de la vida. Recuérdalo."



Hakuna matata.

viernes, 10 de mayo de 2013

Dreams come true.

Y tras dos años esperándolo... en 10 horas podré disfrutar de un evento que no olvidaré nunca.


martes, 7 de mayo de 2013

Carrera de la mujer.

5 de mayo de 2013. Eran las 8 de la mañana cuando llegaba a Moncloa en compañía de mis padres y mi hermano. Allí estaban mis primas y mis tíos. No era una carrera como otra cualquiera. Se trataba del apoyo a la lucha contra el cáncer de mama (algo muy presente en mi entorno en los últimos meses) y el decir Basta a la violencia de género. 25000 mujeres corriendo por un mismo motivo: dar la fuerza máxima a todas esas luchadoras que día a día tienen que dejarse la piel por vivir.
Una marea rosa que empezaba a teñir las calles principales de la capital española. Poco a poco nos fuimos colocando en la linea de salida de acorde a con nuestro tiempo estimado de finalización y llegada a meta.
Pero había otra novedad más. Es la primera carrera desde que empecé hace meses en el running que no corría con mi hermano y tampoco con mi padre. Esta vez la que se estrenaba era mi madre. Ellos serían los encargados de darnos ánimos en la salida y de esperarnos en la llegada. 

Faltaba un minuto para el pistoletazo de salida, y cientos de globos se encargaron de vestir el cielo de rosa. Cientos de globos que representaban a esas mujeres que pese a luchar con todas sus fuerzas, no pudieron vencer a su peor enemigo; y a las que a día de hoy, tienen que afrontarlo como auténticas guerreras que no se rinden. Niñas, jóvenes, adultas y personas mayores. Nietas, hijas, madres y abuelas. TODAS UNIDAS.
El himno a la mujer era el encargado de dar el comienzo. Las atletas del primer cajón empezaron a salir. Después lo hicimos las corredoras que estábamos situadas en el segundo, y así hasta que salieron los 5 cajones.
Sonrisas en todas las caras. Ilusión por hacer de esa mañana un día especial e inolvidable. Felicidad por demostrar que aún quedan muchas personas solidarias. Y emoción. Mucha emoción por volver a demostrar de lo que es capaz una persona que se propone constantemente nuevos retos de superación personal.
Tener todo Gran Vía para nosotras. Pasar por Sol y que la gente no dejara de animarnos. Llegar al Palacio de Oriente y que las fuerzas de las que íbamos en las primeras tandas empezaran a flojear por momentos. Que uno de los chicos que se encargaba de velar por nuestra seguridad estuviera con la mayor de las sonrisas y las palabras exactas para darte la combustión de energía perfecta para aguantar hasta el final sin bajar el ritmo. Aplaudir a las personas que te aplaudían como espectadores como muestra de agradecimiento. Ir chocando la mano a todos esos niños pequeños que estaban como público y que te ponían la suya porque sólo con eso eran felices. 

Gritar frases de fuerza entre las propias corredoras para darnos apoyo mutuo. Nadie compite contra nadie, porque al final sólo compites contra ti mismo.
Y cuando te quieres dar cuenta, estás en el último km. La calle abarrotada de gente. Empiezas a aplaudir por las protagonistas y motivo principal de la carrera. Música que envuelve todo. Giras y ya puedes ver la meta. Divisas a tu familia haciéndote fotos y dándote los últimos gritos antes de llegar. Miras el marcador. Lo has conseguido. Has batido tu propio record una vez más. Mejor tiempo personal hasta el momento y posición 1.138 de 25.000 participantes.
Un rato después, ves a tus primas y a tu madre cruzar la linea de meta y con ello, superar su primera carrera. Y  tras unos minutos, tu tía completa el recorrido. Las 5 habíamos conseguido los objetivos que se había marcado cada una.
Poder compartir una misma afición con tu familia y entorno más cercano, es un privilegio. La satisfacción que da este deporte es mucho más de lo que podría llegar a describir con palabras. Muchísimas sensaciones que sólo los que disfrutamos en cada zancada llegamos a entender. Algunos nos llaman locos por correr, yo me río de ellos porque nunca llegarán a saber lo que es poner toda la pasión en algo que te encanta y que cada vez te da más alegrías y fuerza física y mental.
Sigo dando gracias al día en el que mi hermano me animó a empezar a correr como algo que formara parte de mi día a día.
Ahora, toca prepararse para la siguiente. Nuevo reto en mente. Se que puedo hacerlo y lo haré.
16 de junio, nos vemos pronto.
JUST RUN.