domingo, 10 de febrero de 2013

A través de los cristales.

La semana llega a su fin. Han sido unos de los días más duros desde que empezó el año, en lo que a mi estado anímico se refiere. Me he sentido débil, y eso es algo que no va con mi forma de ser, quizá por eso me ha afectado tanto. Sé lo que valgo y que todo lo que he conseguido hasta ahora, ha sido fruto de una lucha constante y un instinto de superación incansable. La gente piensa que las personas alegres siempre están felices pero ser capaz de llevar siempre una sonrisa como signo de identificación no es fácil para nadie. Precisamente por eso, cuando ves que desaparece puntualmente, todo, absolutamente todo, se viene abajo. Hacer que vuelva es lo difícil. Pero como normalmente digo, es lo complicado lo que hace que los momentos buenos merezcan realmente la pena. Solo hay que mirar de vez en cuando hacia atrás y darte cuenta de los obstáculos que has ido superando por ti misma. Lecciones que se aprenden a base de golpes, y que hacen que hoy seas la persona que eres. Positiva y luchadora. Y nada ni nadie va a hacer que eso cambie. SONRÍE, has vuelto a sobreponerte a los baches del camino.

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