domingo, 28 de abril de 2013

Rock 'n' Roll Maratón de Madrid.

El Rock 'n' Roll Maratón de Madrid daba comienzo a las 9.00 horas con un homenaje a las víctimas de los atentados del pasado día 15 en Boston. Silencio absoluto y un solo pensamiento: la mente en esas personas que vieron como sus ilusiones se desvanecían inmersas en una pesadilla. Pero el "miedo", no ha impedido que todos pisáramos la linea de salida con más ganas y fuerza que nunca. Por nosotros y por ellos.
Con cuatro grados de temperatura y una sensación térmica todavía más fría, 26.000 corredores hemos partido de la plaza de Colón. La mitad, con el objetivo de acabar los 42.195 metros; y la otra mitad, los 10.000 metros o el medio maratón.

Las tres distancias hemos corrido los 4 primeros kilómetros juntos, y ha sido en ese punto, cuando los de 10K nos hemos desviado del resto de corredores. Una sensación ÚNICA. Gente que no nos conocíamos de nada, apoyándonos y dándonos gritos de ánimo acompañados de aplausos para la continuación de nuestros respectivos trayectos.

Gente que empieza a flojear tras la primera gran subida. Gente que busca la más mínima muestra de complicidad en el resto para sacar fuerzas de donde sea necesario. Gente desconocida, y a la vez unida por una misma afición. Gente que asisten de público y que con sus gestos, son capaces de hacer que vayas subiendo el ritmo. Asociaciones de Boston con pancartas que ponían la mano para dártela a tu paso por la carrera, y sentir algo imposible de describir con palabras.

Y de repente, te das cuenta que el km 9 ha llegado. El retiro está cerca, muy cerca y empiezas a saborear la meta. La felicidad te invade por dentro. La sonrisa se apodera de tu cara. Lo tienes. Estás a 195 metros de volver a superarte. No puedes disimular la satisfacción personal. Lo has conseguido. Una nueva superación es tuya.


¿Pero sabéis lo que es aún mejor? Que tu madre esté un metro antes de llegar a la meta voceándote detrás de las vallas. Sentir la felicidad de tu padre al saber que ha vuelto a bajar su marca. Ver como la amiga con la que empezaste en esta aventura, consigue propósitos que hace meses veía imposibles. Notar que te caen lágrimas al ver a todas esas personas que no pueden dar ni un paso más, y ver como su mente les lleva a lograrlo. Gente con minusvalías físicas que acaban llorando y nos hacen llorar de emoción a los que les estamos viendo. Presenciar el momento en el que tu hermano está a punto de completar su primer maratón después de años y meses de entrenamiento. Apoyar a un amigo y darle los últimos gritos de fuerza a escasos metros del sueño de conseguir acabar el maratón.

Correr no es un deporte, es MAGIA y sólo los que lo disfrutamos sabemos lo que se llega a sentir en cada paso que das.

GRACIAS a todos los que habéis hecho posible otro día increíble.
En 7 días, la próxima. LET'S GO RUNNERS!




No hay comentarios:

Publicar un comentario