martes, 7 de febrero de 2012

Hay magia cuando sigues luchando más allá de tu resistencia.


A thousand miles.


Triste pero es así. En muchas situaciones necesitas caerte y darte contra el suelo para ser consciente de lo que ocurre a tu alrededor. Dejarte la piel en numerosas ocasiones por las personas que te importan, involucrándote en problemas que no te incumben a ti con el único objetivo de tratar de ayudar y que al final llegue a afectarte tanto, que la que salga perjudicada seas tú. ¿Quién tiene el problema? Tú, y sólo tú. Por hacer de lo que sería un acto de generosidad puntual, casi un hábito y una obligación. Porque en el momento que no actúas así, todo se viene abajo. Hasta que llega el momento en el que abres los ojos y dices "hasta aquí", es hora de empezar a pensar un poquito en mi por primera vez, antes que en los demás pero sin dejar esa humildad que siempre te ha caracterizado.

Sí. Son esas personas sencillas, humildes y risueñas las que deberían abundar y que por desgracia, más escasean. Por lo que no estoy dispuesta a cambiar ese aspecto de mi, aunque ese sea precisamente el motivo de que en determinadas ocasiones haga que tenga que pasarlo mal. Porque hasta de eso, se aprende. Quedarse con la parte positiva de que como diría Nietzsche "lo que no nos mata, nos fortalece" y saber que en un futuro esto te servirá para no volver a tropezar dos veces con la misma piedra que ya se interpuso en nuestro camino anteriormente.

Todo sería más fácil siendo una persona que pasa de las cosas que le rodean. Limitarse a preocuparse por lo que puede interferir con su felicidad. Pero otras, en cambio, estamos destinadas a intentar ayudar en la medida de lo posible a todas aquellas que necesiten de nosotras sin tener que ser llamadas y aún sabiendo, que en muchas ocasiones no harían lo mismo si fuese al revés.
Nos da relativamente igual. Lo hacemos porque lo sentimos. Porque no nos cuesta nada. Porque con unas simples palabras dichas desde tu humilde visión personal, puedes llegar a cambiar el estado de ánimo, por poquito que sea, de la persona que tienes frente a ti. Porque no puedes levantar la vista y mirar hacia otro lado como si nada, cuando ves que alguien que te importa, está mal por el motivo que sea. Porque nunca te dejas llevar por lo que pueda pensar el resto. Porque antes de decir algo, tratas de ponerte primero en el lugar del otro. Y porque algo tan simple como una sonrisa en el momento oportuno, puede cambiarle el día a los que te rodean. Por estas y otras muchas razones, me alegro de ser la chica alegre, positiva, humilde, sencilla y comprensiva con la que siempre me he reflejado y caracterizado. Porque aunque a veces te plantees si ser así merece la pena, siempre he pensado que el tiempo acaba poniendo a cada uno en su lugar.


No importa que a lo largo de tu vida hayas sentido algunas veces que de buena eras tonta. Que la gente no te tomara en serio precisamente por eso. ¿Pero sabéis una cosa? Me da igual. Porque me he dado cuenta que lo importante no es que la gente te tome en serio o no. Lo importante es que TÚ lo hagas. Si empiezas por valorarte y darte el lugar que te corresponde y mereces, los demás empezarán a hacerlo antes o después.


Que es precisamente la esencia que te caracteriza, lo que te diferencia del resto y no puedes permitirte el lujo de perderlo bajo ningún concepto. Que nadie es lo suficientemente fuerte como para hacerte ponerlo en duda. Porque es en ese momento cuando entra tu personalidad en juego, y tienes que decir "ha llegado el momento de valorarme aunque sea un poquito".
Se trata de echar la vista atrás, y sentirte orgullosa de toda la trayectoria que pesa sobre tu espalda.
De vivir tu vida como quieres vivirla y no como quieren que la vivas.
Y aunque esto pueda parecer fácil, no lo es. De verdad que no. Siempre va a haber algo o alguien que te haga ponerlo en duda, pero es ahí cuando tienes que demostrar que estás demasiado seguro de lo que quieres y tirar hacia adelante con la cabeza bien alta y con las ideas claras.


Querer ser fiel a tus pensamientos propios en una sociedad que se deja llevar por los ideales del momento para no desentonar del resto y "gustar", no está muy bien visto. Así que doble reconocimiento por mi parte a todos aquellos que luchamos día a día por ir cambiando eso, y aunque en determinadas épocas eso nos ocasione tener más problemas de los habituales, seguir firmes en querer salirnos de la tendencia y de los roles establecidos.


Y para acabar, voy a hacer mención a dos personas que demuestran a diario ser únicas, especialmente por lo expuesto en los párrafos anteriores, y con las que me siento especialmente identificada:


- Señorita Cova: Una dulce chica asturiana con una brillante sonrisa permanente en la cara. Sorprendente por fuera y aún más por dentro. Tiene una personalidad arrolladora que espero que según vaya pasando el tiempo, pueda mostrar por completo porque es digna de admirar. Luchadora nata donde las haya por ser fiel a su estilo y su forma de ver la vida en un entorno nada fácil. Madurez personificada. Sigue así señorita, conseguirás todo lo que te propongas, y al final el mundo tendrá que caer rendido a tus pies. ÁNIMO pequeña rockerilla pastelera!! :)
- Mi pucelana: Fuerte de cara al exterior, tremendamente débil por dentro. Marta reúne todas las cualidades como amiga que cualquier persona querría tener a su lado. Tímida, humilde y bondadosa. Lo da todo sin pedir nada a cambio. Si la gente se tomara la molestia de conocerla un poquito, se llevarían un gran tesoro de los que hay que cuidar y tratar de no perder nunca. ¿Su defecto? No creer en si misma. Así que es hora de que empieces a valorarte como te mereces, porque se que el tiempo te dará lo que mereces y por lo que llevas luchando toda tu vida. Nunca abandones tus sueños, porque ellos no te abandonarán a ti mientras tú no lo hagas. Y ya sabes, SMILE pequeñaja!!! :)


Y ahora ya sí. Me despido por hoy.
No dejéis que acabe el día sin haber sido un poco más felices, porque eso es al fin y al cabo, lo que te vas a llevar.


Sois especiales, con vuestras virtudes y vuestros defectos. 


ME GUSTA NOTAR PEQUEÑOS DETALLES QUE NADIE VE NUNCA.






2 comentarios:

  1. Como decirlo.... Eres absolutamente brutal. Me encanta la manera en la que expresas lo que piensas, y todo lo que dices es la pura verdad! Nadie deberia irse a la cama con una sonrisa de menos y tu nos la sacas a todos.. te mereces todo lo que quieras y mucho mas miri, VALES ORO!

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    1. Ayyyyyyy muchísimas gracias pequeña! El objetivo es ayudar a que la gente sea ALGO más positiva y feliz en la vida, y si lo consigo por poco que sea, me doy por satisfecha.Y recuerda que si soy así, es porque personas como tú me hacen ver que ser "diferente" y cuando digo diferente me refiero a tener opinión propia, merece la pena. Eres adorable!

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