sábado, 18 de febrero de 2012

Mi pequeña devoción, mi gran debilidad.


Llegar a la meta no es vencer. Lo importante es el camino y en él; caer, levantarse, insistir y aprender.

Mi niña pequeña. La persona por la que soy capaz de sonreír día a día sean cuales sean las circunstancias. La única que me conoce a la perfección, con mis virtudes y mis defectos. Más de 20 años de complicidad en perfecta armonía. Porque lo que empezó siendo una fuerte relación de primas, ha acabado convirtiéndose en algo que no podría explicar con palabras.

Millones de momentos juntas, demasiadas situaciones que nos acompañarán el resto de nuestras vidas. Muchos recuerdos a su lado. Momentos de felicidad absoluta y momentos no tan agradables por situaciones difíciles en las que hemos sabido apoyarnos incondicionalmente. ¿Habéis tenido alguna vez la sensación de sentiros demasiado importantes e imprescindibles para alguien? ¿Saber que pase lo que pase vais a tener a una persona pendiente de ti para darte la mano y hacer que remontéis el vuelo cuando os caigáis? ¿Qué se va a alegrar de todos los éxitos que vais consiguiendo? Yo sí, y precisamente esa es la razón por la que me siento tan afortunada. Afortunada por contar en mi vida con la mejor persona que he conocido hasta ahora. Mi adorada prima, Patricia.

La podría definir como la dulzura personificada con una humildad digna de destacar junto a una sencillez y bondad a relucir. Esa persona que sólo con verla sabes que es buena y que tiene "ángel". Capaz de transmitirte todo con su preciosa sonrisa y articular las palabras más coherentes que puedas esperar con su mirada.

Esa persona que cualquiera querría tener en su vida. Esa persona que cada vez que pronuncias su nombre para referirte a ella, nadie puede decir nada en contra suya. Esa persona que desprende positividad allí por donde va.

¿Su gran defecto? No valorarse como debería. No darse cuenta de que es mucho más grande de lo que piensa. Una falta importante de creencia en si misma. No llegar a ser consciente en muchas ocasiones de que es capaz de conseguir todo lo que se proponga. Pero tranquila, que ya me encargaré yo de seguir recordándotelo día a día.

Gracias por ser como eres. Gracias por llevarme siempre de tu mano. Gracias por ser el reflejo de mi felicidad. Gracias por ser el hombro sobre el que me desahogo. Gracias por ser el pañuelo en el que seco mis lágrimas. Gracias por mantenerte fiel a mi lado. Gracias por darme tu mano cuando necesito levantarme siempre que me caigo. Gracias por disfrutar de tantos momentos únicos junto a ti. Gracias por hacer de lo más sencillo, algo increíble. 


Gracias por darme todo sin pedir nada a cambio. Gracias por apoyarme durante todo este tiempo. Gracias por creer ciegamente en mi cuando ni yo misma lo hago. Gracias por hacerme ver que soy capaz de conseguir cualquier objetivo que me proponga. Gracias por hacer que cada vez que oigo tu nombre se ilumine una sonrisa en mi cara. Gracias por mostrarme que aunque tenga malas rachas vas a intentar hacer que lo vea desde otra perspectiva y no dejar que abandone mi forma de ser. Gracias por haberte mantenido ahí, siempre que lo he necesitado cuando nadie más lo hacía. En definitiva, GRACIAS por hacerme sentir especial.

Es esa persona que te dice "Vamos, tú puedes. Y si te caes, tranquila, estaré para tratar de que el golpe sea lo más leve posible". Es esa persona que te da la seguridad en ti misma. La que hace que merezca la pena ser feliz diariamente porque se toma la molestia de recordártelo cuando a ti se te olvida. Tu otra mitad. Con la que no hace falta explicar nada, porque te entiende y comprende a la perfección. Porque siempre hemos pensado que dos somos más fuerte que una, y al igual que hemos ido superando obstáculos hasta ahora, lo seguiremos haciendo con la ayuda de la otra.

¿Y sabes qué es lo mejor? Que se que esto es para siempre. Que a pesar de todo lo que hemos hecho ya, tenemos demasiados planes para el presente y futuro y vamos a cumplir cada uno de ellos. Que podremos disfrutar al ver como nos vamos haciendo mayores y girar la cabeza y saber que estaremos una al lado de la otra. Mucho más que una relación de familia y de amistad. 2 en 1. Un pack indestructible. Algo inexplicable, mágico y ÚNICO.

TE ADORO PEQUEÑAJA.


Guias mis pasos allá donde voy *







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